FILOSOFÍA
Filosofía de la Alianza de Antioquia por la Equidad


La definición más general de equidad se refiere a “tratar a los iguales como iguales y a los desiguales como desiguales”. Implica reconocer la desigualdad en la distribución de condiciones y competencias para acceder a oportunidades entre los miembros de una sociedad. Por condiciones y competencias entendemos aquellos elementos mínimos que una persona necesita para potenciarse como ser humano, tales como: alimentación, agua potable, salud, educación.

Por oportunidades entendemos aquellos elementos necesarios para que la persona pueda insertarse en la sociedad y aprovechar las garantías del ordenamiento constitucional y las ventajas del sistema económico, que le permitan a su vez potenciar su desarrollo individual y colectivo, tales como: vías de acceso, información trabajo, entre otros.

Se debe atacar la falta de capacidades básicas y de ingresos.


¿Cómo entendemos el desarrollo?

La Alianza de Antioquia por la Equidad se erige como un instrumento innovador de política social, ya que introduce dos elementos que la diferencian de las tradicionales intervenciones públicas en la reducción de la inequidad y pobreza. En primera instancia, la Alianza se constituye en una iniciativa público-privada para el diseño, implementación y administración de instrumentos de política social. Y en segundo lugar, la Alianza busca generar un cambio de actitud social hacia la inequidad y la pobreza. Así como para la sociedad el homicidio es un acto jurídicamente castigable y socialmente reprobable, la pobreza y la inequidad deben convertirse en situaciones moralmente inaceptables. La construcción y aceptación social de mínimos morales para las situaciones de inequidad y pobreza sería el mayor logro de la Alianza.

Pobreza y miseria: no sólo es falta de ingresos

La Alianza de Antioquia por la Equidad considera que la pobreza y la miseria deben concebirse como la privación de capacidades básicas y no meramente como la falta de ingresos. Este principio orienta que sus actuaciones deberán encaminarse a construir las condiciones necesarias para que las personas en situación de pobreza y miseria puedan aprovechar las oportunidades de una economía de mercado. Es decir, la Alianza debe apuntar al establecimiento y cumplimiento de metas concretas en torno a inversiones en seguridad alimentaria, salud, educación, infraestructura y trabajo. De esta forma pasaremos de la retórica discursiva a la ejecución de acciones reales para atacar la inequidad y la pobreza.